Tulum, historia de un naufragio

Tulum.jpg

Ramón Villeró
escritor y fotógrafo, director de Viajes Magazine

reportaje revisado: octubre, 2026

El naufragio de 1511: el primer contacto español en Tulum

Uno de los primeros encuentros del hombre blanco con los mayas del Yucatán se produjo en 1511 cerca de Tulum, como consecuencia de un naufragio. El navío Santa María de la Barca se hundió por la fuerza de temporal. De los veinte sobrevivientes iniciales, tras luchar con algunas tribus hostiles solo quedaron dos: Jerónimo de Aguilar y Gonzalo de Guerrero. Ambos sufrieron multitud de penurias, vagaron durante varios días por las playas de la península y fueron posteriormente esclavizados.

El avistamiento de 1518 y el esplendor de Tulum

Años más tarde, en 1518, la expedición de Juan de Grijalva divisó Tulum desde el mar, la ciudad que los cronistas de la época llegaron a comparar con Sevilla. Juan de Grijalva no detuvo sus naves a pesar de que “por la costa andaban muchos indios con dos banderas que alzaban y bajaban, haciéndonos señal de que nos acercásemos pero el capitán no quiso. Este día llegamos hasta una playa que estaba junto a una torre, la más alta que habíamos visto..”.

A diferencia de otros centros ceremoniales como Uxmal o Chichén Itzá que prácticamente habían sido abandonados antes de la llegada de los conquistadores españoles, Tulum, la ciudad del amanecer, vivía su años de esplendor y era un importante centro marítimo de la cultura maya.

Cambio de bando

Gonzalo de Guerrero, tras unos primeros años de penurias, se adaptó a la vida indígena y se casó con la hija del maya Nachan Can; posteriormente rehusó unirse a la expedición de Hernán Cortés que pasó por Yucatán (ocasión que sí aprovecho Jerónimo de Aguilar para regresar a España). Un cronista de la época rnos explica porqué Guerrero no quiso volver con los españoles: “De vergüenza por tener horadadas las narices, labios y orejas y pintado el rostro y labradas las manos al uso de aquella terra…dexó de venir por el vicio que con la muger tenia, y por el amor de los hijos”. Más tarde llegó a luchar al lado de los indios y se convirtió en el símbolo del mestizaje y en un héroe para los nativos.
¿Cuáles fueron los motivos que impulsaron a Gonzalo a defender a los mayas? ¿Influyó en su decisión la belleza del lugar, o acaso solo fue una cuestión familiar

Sian1.JPG

El visitante que llega por primera vez a Tulum, queda fascinado por este yacimiento arqueológico levantado a la orilla del mar. Tulum se halla rodeada de un ancho muro de piedra que la aísla del exterior, excepto de la zona acantilada. Las aguas del Caribe son aquí de color turquesa, y la pequeña playa, situada debajo de El Castillo permite darse un baño en un lugar paradisíaco.

Nuestro náufrago y amigo, Gonzalo de Guerrero murió a los sesenta y seis años en una batalla en el río Ulúa, ya en territorio del actual Honduras. A lo largo de su accidentada y variada vida vio los escenarios naturales que se extienden desde Tulum hacia el sur: inmensas y solitarias playas donde la selva se acerca al mar y pájaros de colores brillantes vuelan por la orilla.
El mundo ha cambiado; también la manera de vivir y de viajar. Pero al sur de Tulum, el escenario de la naturaleza permanece prácticamente inalterado.

Guía práctica para visitar la zona arqueológica de Tulum

Cómo llegar

El recinto arqueológico se encuentra a unos 3 kilómetros del centro del pueblo de Tulum. Puedes llegar fácilmente en bicicleta, taxi, en transporte público local (colectivos) desde Playa del Carmen o utilizando el Tren Maya (que cuenta con estación propia en Tulum).

El mejor momento para la visita

Accede a primera hora de la mañana (abre a las 8:00 AM) para evitar las horas de mayor calor y las grandes aglomeraciones de turistas. Además, la luz del amanecer sobre el acantilado hace honor a su antiguo nombre maya: Zamá (Amanecer).

Qué no te puedes perder

El edificio más imponente es El Castillo, ubicado justo al borde del acantilado. No dejes de contemplar el Templo de los Frescos y, si las condiciones de conservación lo permiten el día de tu visita, baja a la pequeña cala bajo el acantilado para disfrutar de una de las playas más fotogénicas del Caribe.

Consejos clave para el viajero

Lleva ropa fresca, calzado cómodo para caminar bajo el sol, protector solar biodegradable (para proteger el ecosistema de cenotes y playas) y suficiente agua. La visita completa se suele realizar en aproximadamente dos horas.

Para más información:
www.rivieramaya.com

 

Ramón Villeró

Escritor y fotógrafo, director de Viajes Magazine.

https://www.viajesmagazine.com
Siguiente
Siguiente

Berlín, la capital de Europa